13o. Dom Ord Ciclo C (Id=443)


Primera Lectura

Eliseo se levantó y siguió a Elías


Lectura del primer libro de los Reyes
19, 16b. 19-21

En aquellos tiempos, el Señor le dijo a Elías:
"Unge a Eliseo, el hijo de Safat, originario de Abel-Mejola, para que sea profeta en lugar tuyo".
Elías partió luego y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando con doce yuntas de bueyes, él trabajaba con la última.
Elías
pasó junto a él y le echó encima su manto.
Entonces Eliseo, abandonando los bueyes, corrió detrás de Elías y le pidió:
"Déjame dar a mis padres el beso de despedida, luego te seguiré".
Elías le contestó:
"Ve y vuelve, porque bien sabes lo que ha hecho el Señor contigo".
Se fue Eliseo, se llevó los dos bueyes de la yunta y los sacrificó; asó la carne en la hoguera que hizo con la madera del arado y la repartió a su gente para que la comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio.
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Salmo
Responsorial

Del Salmo 15


Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Tu
es, Domine, pars hereditatis meae


Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Tu
es, Domine, pars hereditatis meae


Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Tu
es, Domine, pars hereditatis meae


Por eso se me alegra el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Tu
es, Domine, pars hereditatis meae


Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetuo junto a ti.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Tu
es, Domine, pars hereditatis meae



Segunda Lectura


La vocación de ustedes es la libertad


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
5, 1.13-18


Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación, hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo; antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse.
Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desborden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu esta en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical que les impide a ustedes hacer lo que querrían hacer. Pero si los guía el Espíritu ya no están ustedes bajo el dominio de la ley.
Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.


Aclamación antes del Evangelio


Aleluya, aleluya.

Habla, Señor, que tu siervo te escucha. Tú tienes palabras de vida eterna.
Alleluia. Loquere, Domine, quia audit servus tuus; verba vitae aeternae habes. Alleluia.


Aleluya.


Evangelio

Te seguiré adondequiera que vayas



† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
9, 51-62

Gloria a ti, Señor.

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén.
Envió mensajeros por delante; y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento, pero los samaritanos no quisieron recibirlo porque supieron que iba a Jerusalén.
Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron:
"Señor, si quieres, hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos"
Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió.
Después se fueron a otra aldea.
Mientras iban de camino alguien le dijo a Jesús:
"Te seguiré adondequiera que vayas".
Jesús le respondió:
"Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
A otro Jesús le dijo:
"Sígueme".
Pero él le respondió:
"Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre".
Jesús le replicó:
"Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el Reino de Dios".
Otro le dijo:
"Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia".
Jesús le contestó:
"El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".
Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]

Se dice "Credo".



Prefacio

El misterio pascual y el pueblo de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor, quien, por su misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que trasladados de las tinieblas a la luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas.
Por eso,
con todos los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

[Misa]